
Camila Ibarra habló sobre la ayuda municipal al Puan Foot Ball Club: “El intendente no me soltó la mano”
La asesora legal del Municipio de Puan y presidenta del Puan Foot Ball Club se refirió a la conferencia de prensa realizada por el Ejecutivo, explicó el contenido del audio que se difundió en los últimos días y negó haber recibido dinero personalmente. “Me ayudaron a afrontar una operación que fue súper costosa”, afirmó.
La polémica por la asistencia económica brindada por el Municipio de Puan al Puan Foot Ball Club sumó este miércoles un nuevo capítulo, luego de que la abogada Camila Ibarra, asesora legal del Ejecutivo municipal y presidenta de la institución deportiva, brindara una entrevista en la que respondió a los cuestionamientos surgidos tras la difusión de un audio.
Ibarra sostuvo que no considera que exista una incompatibilidad entre sus dos funciones y remarcó que su vínculo con el club es anterior a su llegada al Municipio. “No creo que en mi caso haya ningún conflicto con esto”, señaló.
“A mí nadie me dio 10 millones”
Uno de los principales puntos abordados durante la entrevista fue la referencia a una suma cercana a los 10 millones de pesos, mencionada en las discusiones públicas alrededor de la asistencia recibida por el club.
Ibarra fue categórica al aclarar que ella no recibió ese dinero en forma personal.
“A mí nadie me dio dinero. A mí no me dieron, no me tocaron la puerta de mi casa y me dieron 10 millones”.
Según explicó, el monto al que hace referencia el audio corresponde al costo de una operación médica de un niño vinculado al club y a distintas formas de asistencia que permitieron afrontar parte de ese gasto. Además, destacó que la institución también recibió colaboración de socios, particulares y personas vinculadas a otros clubes.
“Una de las partes grandes que me ayudó a afrontarla fue el municipio”, explicó Ibarra, y sostuvo que volvería a dar la misma explicación porque, según afirmó, “no tengo nada que ocultar”.
El audio que se difundió: “Dura dos minutos cuarenta”
Otro de los ejes de la entrevista fue el audio que originó buena parte de los cuestionamientos.
Ibarra confirmó que es su voz y explicó que la grabación completa tiene una duración aproximada de dos minutos y cuarenta segundos, mientras que la versión que circuló públicamente habría sido recortada a unos 47 segundos.
Según relató, el audio fue grabado luego de una reunión de comisión del club, mientras explicaba a una socia los motivos por los cuales consideraba conveniente optar por una determinada persona para realizar una locución relacionada con la institución.
La funcionaria sostuvo que en la grabación completa también hacía referencia a distintas ayudas que había recibido el club por parte de la gestión municipal, entre ellas profesionales del sistema público, asistencia ante determinadas situaciones y colaboración vinculada con servicios.
Para Ibarra, el recorte modificó el sentido de sus dichos.
“Yo creo que sí”, respondió cuando fue consultada sobre si consideraba que el audio había sido recortado por una cuestión política. Y cuestionó que se haya utilizado a la institución y su nombre para generar un enfrentamiento que, según afirmó, no existe.
“No me soltó la mano ni el intendente ni nadie”
Ibarra también fue consultada por la ausencia del intendente Diego Reyes en la conferencia de prensa realizada por el Municipio.
Frente a la interpretación de que la falta del jefe comunal podía significar que había tomado distancia de la funcionaria, Ibarra fue contundente: “No me soltó la mano ni el intendente ni nadie”.
Explicó que el Municipio funciona como un equipo de trabajo y que la conferencia estuvo orientada principalmente a brindar explicaciones sobre las distintas formas de asistencia que se otorgan a instituciones del distrito.
Según señaló, las cuestiones numéricas fueron explicadas por el área correspondiente, mientras que la relación con las instituciones estuvo a cargo de otros funcionarios. Por ese motivo, consideró que la presencia del intendente no era necesaria en esa oportunidad.
La relación entre los clubes y una advertencia sobre el clima político
La presidenta del Puan Foot Ball Club también buscó bajar el tono a la disputa que comenzó a instalarse entre instituciones deportivas.
“Somos muy pocos en el pueblo”, sostuvo, al remarcar que resulta difícil sostener económicamente a las distintas instituciones y que, más allá de las rivalidades propias del fútbol, existe colaboración entre personas de distintos clubes.
En ese sentido, rechazó la idea de que exista un enfrentamiento entre el Puan Foot Ball Club y otras instituciones y consideró que la disputa está siendo amplificada en un contexto político sensible.
“Sé que sirve, sé que vende, sé que se vienen las elecciones, sé que la gente está muy sensible”, expresó, aunque insistió en que la realidad cotidiana de los clubes es diferente y está marcada por la colaboración.
“No quiero perder lo auténtico”
Ibarra también habló sobre la exposición que le generó la situación y aseguró que no prepara sus respuestas ni pretende modificar su forma de expresarse.
“Intento mantener mucha coherencia entre lo que soy, lo que pienso y lo que digo”, manifestó, reconociendo que esa característica puede jugarle en contra, pero defendiendo la necesidad de mantener su autenticidad.
La abogada consideró que el episodio debería quedar atrás y que el debate público debería evitar transformar las diferencias políticas en enfrentamientos personales o entre instituciones.
“Será cuestión de dar vuelta a la página”, concluyó.
Una funcionaria en el centro de la escena
La entrevista dejó expuesta una situación que combina tres ámbitos particularmente sensibles: la política municipal, la función pública y el fútbol local.
Ibarra ocupa actualmente el cargo de asesora legal del Municipio de Puan, función a la que llegó hace aproximadamente cuatro o cinco meses, mientras continúa al frente del Puan Foot Ball Club, institución a la que asegura estar vinculada desde toda su vida.
Su postura es que no existe incompatibilidad entre ambas funciones y que la asistencia recibida por el club forma parte de las distintas ayudas que el Municipio brinda a instituciones del distrito.
La controversia, sin embargo, dejó planteado un debate que seguramente continuará: hasta dónde llega la asistencia institucional del Estado y dónde comienza la necesidad de garantizar transparencia y evitar cualquier posible conflicto de intereses cuando quien preside una institución beneficiaria también ocupa un cargo dentro del Ejecutivo municipal.