
Andrés Lettieri viaja al Mundial de Tiro con Arco
El tirador darregueirense participa de su primer campeonato mundial en la disciplina.
A partir del 28 de septiembre, Andrés Lettieri tomará parte del campeonato mundial de tiro con arco que se llevará a cabo en Yankton, Dakota del Sur. Será la primera experiencia mundialista para el tirador darregueirense, y nos dimos el placer de dialogar con él en la previa de su viaje a Estados Unidos.
¿Cuándo empezaste a practicar tiro con arco?
No es un deporte nada popular. Siempre tuve la intriga de tirar, pero cuando era chico no había nada cerca, y lo que había cerca no lo conocía. Cuando terminé de estudiar y volví a Darregueira, me enteré de un curso que dictaban en Bahía y quedé maravillado, y enseguida vino la pandemia.
¿Empezaste a tirar ahí?
Sí, tenía ganas de seguir el tema de la arquería, pero no sabía cómo empezar. Compré un arco por internet, mal comprado porque no me servía por mi forma corporal y fui tirando. En medio conozco a una persona de Bahía que me arregló el arco y me invitó a un torneo amistoso, participé y me encantó. Eso fue en agosto de 2020 y de ahí no paré.
¿Cuándo vinieron los torneos oficiales?
Para participar en esos torneos tenés que estar registrado en un club con licencia, yo estoy en el Tiro Federal de Pigüé. En ese lugar coincidimos la mayoría de los tiradores de la zona, Huanguelén, Lamadrid, Puán. Como no hay otros clubes, vamos todos ahí. Al principio no me fue bien, con equipo mal preparado, no sabía cómo enfrentar alguna situación de tiro, pero fui aprendiendo de a poco.
¿Para practicar sí o sí tienen que ir hasta Pigüé?
No, solo tiras usando el nombre si se quiere. Entrenás donde podes.

¿En paralelo se fue armando el Club de Arqueros de Darregueira?
Exacto. Fue todo medio junto: una búsqueda de un lugar donde entrenar, a la par que traía una nueva actividad al pueblo. Fuimos por varios lugares, Club Argentino, Aeroclub y hoy estamos en el Barrio del Humo, armando algo con más estructura.
¿Tienen la idea de federar el club?
Es un objetivo a largo plazo: traer torneos que la gente pueda ver. Llegué a tener matrículas de 30 alumnos.
Enfocándonos un poco en el Mundial, ¿cómo te estás preparando?
En este momento trato de entrenar más la mente que la técnica y el cuerpo. Me pasó todo muy rápido. Soy un arquero joven en cuanto a cantidad de torneos y ya estoy en la selección. Renové mi plaza y ahora viajo al mundial. Eso me generó mucha presión, los errores me pesan y te podés desenfocar. Cada error significa perder puntos.
¿Qué nos podés contar sobre la categoría tuya?
El 3D es una modalidad en contexto con la naturaleza, te ubicás en un espacio y tenés que darle al blanco, entrando en juego los relieves, las luces, las sombras, el clima, y vos lo que hacés es deducir distancias y planear el tiro. Desde que llegás al punto de tiro hasta el disparo, tenés algo de dos minutos. Tenés el arco, la flecha y vas y sacás tus conclusiones, cada tiro es una situación nueva.
¿Es muy diferente a las otras modalidades del mundial?
Sí, es el compuesto más técnico y preciso. Usa mucho lente, tiene aumento y dispositivos, es complejo a la hora de tirar y te exige mucha presión. Sumado al tema del entorno y escenarios variables que le dan dificultad extra. Paradójicamente, por todo eso es la categoría menos televisada. Cuando ves tiro con arco en los Juegos Olímpicos o los Sudamericanos que están ahora, ves lo que se llama indoor.
Sobre el tema de los equipos, ¿Cada uno participa con su arco y sus flechas?
No, vamos todos con las mismas herramientas. El mismo arco -compuesto libre, en este caso- va contra el mismo tipo de arco.
¿Siempre tiraste con el mismo tipo?
Empecé con un arco que se llama compuesto-cazador, que tiene adaptaciones ideales para lo que sería cazar. Es una buena categoría para arrancar, pero no tiene representación internacional; lo más alto que podés escalar es un campeonato nacional. Salí campeón nacional y me pasé a compuesto libre para buscar nuevos retos.

¿Cómo fue esa primera experiencia en la nueva categoría?
Al principio me costó, equipo nuevo, forma de tirar nueva y todo eso sin saber nada. Compré accesorios —mal—, armé el equipo —mal también—, pero en cada torneo me iban diciendo anda por acá, anda por allá y mejoré. A fin de año participé de un Panamericano de Iguazú (2023) y fui quinto.
¿Cuándo te pusiste como meta formar parte de la selección?
En ese mismo Panamericano. Coincidí con los chicos de la selección; fue una experiencia muy linda y me propuse trabajar para formar parte. Pude entrar en poco tiempo, participé de otro Panamericano, renové plaza y voy al mundial. Por eso digo que pasó todo muy rápido.
¿Cómo entra uno a la selección?
La federación argentina establece un mínimo de puntos que tenés que hacer, y vos tratás de hacerlo en la mayor cantidad de torneos posibles. Debe ser un 70%-75% del puntaje total del evento. Una vez superás eso, tenés que participar en una final nacional y hacer lo mismo. Son los mejores de esa final los que ganan la plaza para representar a la selección en esa modalidad, en cualquier torneo internacional que haya. Al ser amateur en Argentina, apuntamos al mundial o al panamericano. En mi categoría es el evento más importante que existe.
¿Y al mundial? ¿Se clasifica también por torneos?
No. Cada federación arma su convocatoria y elige participar de algunas competencias. Ahí buscan candidatos entre sus seleccionados y vos elegís si vas o no. ¿Por qué es así? Porque al tratarse de un deporte amateur vos te costeas todos los gastos de la competencia. Es un esfuerzo inmenso el poder participar. No es fácil llegar a la selección, menos en un año de Mundial. Es una experiencia que no sabes cuántas veces se puede repetir.
Siguiendo con el Mundial, las inscripciones son un tema también, ¿no?
Si. Entre las modalidades que hay en el campeonato -cuatro en total-, vos elegís la tuya y pagás la inscripción a la prueba. Vas y pagas todo, desde las disciplinas para competir hasta el alojamiento y la comida. La organización dispone de hoteles oficiales, que tienen facilidades logísticas, pero los tenés que pagar. Pero el resto va a cuenta tuya: preparación, la ropa de la selección, el vuelo en el que viajes, la cantidad de días. Absolutamente todo. Ellos -la Selección Argentina- te dan el aval y vos te encargas de todo.
¿En todas las modalidades pasa eso en Argentina?
Solo le ponen energía a la categoría aire libre, que es la televisada en los olímpicos. Pero imagínate que un chico de Mar del Plata que fue a Francia -JJOO 2024- tuvo que pagar muchísimas cosas. Es un esfuerzo enorme el que se hace para participar, pero eso le da un gustito extra; al ser amateur, es pura pasión y amor al deporte.
¿Es tu primer torneo como parte de la selección?
Va a ser el segundo; antes fui al Panamericano de Chile el año pasado. Participé en octubre, volví a la final nacional, hice los puntos y acá estamos de vuelta. Participaré del mundial, estaré unos días en Darregueira y viajaré a las finales nacionales en La Plata.
¿Cómo es el cronograma en Yankton?
Llego un día antes de los primeros eventos. La primera jornada es una practica no oficial, al otro día la práctica oficial y a partir de ahí arranca la ronda clasificatoria. Son dos rondas y después el corte, que son llaves eliminatorias arquero contra arquero.
¿Participan los mejores del mundo?
Si, los números 1 de los circuitos europeos viajan todos. Seremos unos 50 o 60 arqueros en mi categoría.
¿Qué expectativa tenés para el campeonato?
Para mí, el poder participar ya es toda una ganancia. Soy un pibe de un pueblo que agarró solito un arco, se puso a tirar y en 5 o 6 años voy a competir con la élite. Me cuesta caer en eso, ver todo lo que pude lograr. Cuando terminé de reunir los fondos y empecé la preparación final, me agarró una mezcla de ansiedad y miedo, Es una locura. Pero no quiero ir a pasear; voy a ir, tirar lo mejor que pueda y tratar de llegar lo más lejos que pueda. Mi vara desde que empecé con lo del mundial fue pasar la clasificatoria, ya que sería el primer argentino en hacerlo. Viéndolo así, es una vara altísima.

Hablaste de lo costoso que sale participar en el mundial. Vos hiciste rifas; te ayudaron varios comercios y gente del pueblo. ¿Qué significa ese apoyo del pueblo, de la zona, para esta experiencia?
Es algo que me generó muchísima emoción; fue muy lindo ver el apoyo de la comunidad. Comprándome alguna rifa, preguntándome cómo me podían ayudar. Cada compra de rifa venía con un mensaje de buena onda y aliento. Pasar de ser un loco que tiraba con el arco a encontrarme con estas situaciones, que se visibilice lo que hago y hacemos en el club de arquería, es un orgullo y una emoción gigantesca.
No llego a agradecer a todos los que me ayudaron. La Municipalidad y el Intendente Diego Reyes me dieron la chance de desarrollar el deporte, porque el taller de arquería es municipal y se la jugaron por mí. La Cooperativa La Emancipación, la Agropecuaria, CELDA, cuando les fui a pedir algo y empezaron a escucharme, fue fluir, eso es hermoso, es hermoso y quiero destacarlo siempre. Es una responsabilidad muy grande y un honor lo que estoy viviendo.
La última, ¿qué lugar ocupa el arco hoy en tu vida?
Es una pasión, así como lo es el fútbol y demás en otras personas. Yo miro para afuera y, si dejaría todo y me fuera a tirar, hasta mis obligaciones. Obviamente que no lo hago, pero cuento las horas para poder hacerlo. Así lo vivo. Intento ser equilibrado, porque obviamente uno tiene sus responsabilidades, tengo una hija, tengo mis cosas que también merecen mi atención, pero si fuera por mí, viviría tirando el arco, a ese nivel. Siempre digo, bueno, hasta acá ya está, ¿qué más voy a querer? Y cuando pasa o cuando están llegando las cosas, siempre me planteo más objetivos, siempre busco correr un poquito la línea del límite y buscarlo, no me frustra, me motiva y no me desespera. Quería ganar un torneo; lo gané. Quería ganar muchos torneos; los gané. Quería ser campeón; lo logré. Quería entrar a la selección; lo logré. Quería ir a un mundial; lo logré. Ahora, después del mundial, ¿qué querés hacer? No sé si en mi vida deportiva, pero sí quisiera que el club crezca, traer la arquería un poquito más acá, al distrito, que vengan los arqueros de Argentina, que son todos muy buenos también. Buscaría muchas otras cosas, pero siempre ligado a la arquería, eso seguro, seguro, porque me encanta. Y yo tirar voy a tirar hasta donde pueda.