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Impulsa una ley de cupo femenino para la industria de la construcción

La camporista Fernanda Raverta presentó “Nosotras Construimos”, un proyecto de cupo laboral femenino del 10% en la construcción bonaerense

Impulsa una ley de cupo femenino para la industria de la construcción

La camporista Fernanda Raverta presentó “Nosotras Construimos”, un proyecto de cupo laboral femenino del 10% en la construcción bonaerense

La senadora bonaerense de Fuerza Patria, Fernanda Raverta, en las últimas horas motorizó un proyecto titulado “Nosotras Construimos”, con el que busca implementar un cupo laboral obligatorio para mujeres en la industria de la construcción dentro del territorio de la provincia de Buenos Aires, un área que históricamente estuvo ocupada por varones.

En concreto, el articulado establece que la nómina de personal destinada a la ejecución de cada proyecto u obra específica deberá estar integrada por un mínimo del 10% de mujeres. La propuesta garantiza una participación equitativa en todas las etapas y roles, desde las tareas operativas de campo y técnicas hasta los puestos de supervisión y conducción de obra.

A pesar de los avances en materia de derechos, la participación de mujeres en esta actividad sigue siendo escasa, alcanzando niveles por debajo del 5% del total de la nómina nacional. Entendemos necesario abordar el tema ya que nuestra jurisdicción concentra el mayor volumen de obra pública del país”, justificó Raverta en los fundamentos de su planteo.

La propuesta oficialista tendría carácter obligatorio en toda obra pública ejecutada por el Estado provincial, sus organismos descentralizados y autárquicos, y las empresas y sociedades estatales. Asimismo, la dirigente marplatense extendió la medida a las firmas privadas adjudicatarias de contratos públicos y a las obras privadas que gocen de exenciones impositivas o subsidios provinciales

En ese sentido, la empresa contratista tendrá la potestad de seleccionar libremente al personal femenino para cubrir el cupo. En caso de que la contratación directa no permita cubrir las vacantes, la firma deberá requerir trabajadoras a la Bolsa de Empleo de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA).

Las empresas deberán garantizar el cumplimiento del cupo mínimo, en caso de no contar con el personal idóneo, deberá recurrir al sindicato de la actividad que, actuará como garante; y si el personal no existiera, la certificación sindical funciona como un resguardo legal que exime de sanciones”, advirtió Raverta.

Bajo esa premisa, la firma constructora deberá acreditar ante el Gobierno bonaerense el cumplimiento del porcentaje de participación mínima obligatoria mediante una declaración jurada. El documento deberá incluir el listado detallado del personal afectado a la obra, sus datos personales, su categoría profesional, y la inscripción de las trabajadoras en el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).

En caso de que la empresa no alcance el cupo por ausencia de perfiles, también deberá presentar la certificación de vacante no cubierta por la Bolsa de Empleo de la UOCRA. Ese documento será la única vía para acreditar la falta de trabajadoras disponibles y justificar el incumplimiento de la obligación.

Por su parte, la autoridad de aplicación que determine el Gobierno provincial verificará la presencia efectiva de las trabajadoras en el sitio de obra y contrastará la situación con la documentación presentada. A su vez, la entidad sindical podrá realizar controles y denunciar cualquier irregularidad o incumplimiento de las obligaciones establecidas en la iniciativa.

Vale precisar que la iniciativa de Raverta se presentó formalmente a fines de junio en la ciudad de Mar del Plata, de donde es oriunda la senadora. La actividad contó con la participación de la delegación local de la UOCRA, que realizó aportes significativos al proyecto para dar curso legislativo a una demanda de las mujeres que buscan abrirse camino en una actividad históricamente masculinizada.

El problema no es que falten mujeres preparadas. Lo que faltan son oportunidades para que las contraten. No alcanza con decir que las mujeres pueden trabajar en la construcción. Hay que generar las condiciones para que eso pase de verdad”, sostuvo Raverta durante el lanzamiento de “Nosotras Construimos”.

Como antecedentes inmediatos de su iniciativa, la senadora de La Cámpora recuperó una serie de experiencias provinciales, como la de Legislatura de La Pampa, que en 2024 sancionó la Ley N°3610, que establece un cupo obligatorio de mano de obra femenina en la obra pública, mientras que Chaco existe Ley Nº3444, que garantiza la inserción laboral de mujeres en el sector.

A nivel municipal, la ciudad de Salta también avanzó con la implementación de una serie de parámetros similares para promover la incorporación de mujeres en las contrataciones estatales. En tanto, la provincia de Córdoba hizo lo propio mediante la homologación de convenios colectivos específicos que integran a la UOCRA y a las cámaras empresariales para garantizar cupos de idoneidad técnica.

Establecer un cupo femenino en las licitaciones de obra pública y privada no es otorgar un privilegio, es garantizar que una mujer capacitada en albañilería, electricidad o manejo de maquinaria pesada no sea rechazada simplemente por su género, sino que encuentre en la ley el respaldo para acceder a un empleo digno, con salarios competitivos y protección gremial”, concluyó la dirigente marplatense.

Según los últimos datos, en el 2025 la participación de las mujeres en la industria de la construcción en Argentina alcanzó un nivel cercano al 11%, una cifra que contempla tanto los puestos administrativos y de arquitectura como el trabajo en obra. Sin embargo, el Dossier Estadístico del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) publicado en marzo del año pasado, reveló que la presencia femenina en las tareas operativas directas continúa estancada en torno al 1%.

Pese a ese bajo nivel de inserción en las tareas operativas, algunos proyectos de gran escala comenzaron a mostrar señales de cambio. La construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las iniciativas energéticas más ambiciosas del país, ya incorporó a 346 mujeres en tareas de obra a lo largo del trazado que atraviesa Río Negro, dentro de un sector históricamente dominado por hombres.

En lo que respecta a la provincia de Buenos Aires, también comenzó a tomar forma una experiencia que busca revertir esta desigualdad. En la localidad de Lima, partido de Zárate, avanza el primer barrio construido íntegramente por mujeres, un proyecto solidario que contempla 80 viviendas, una escuela, un hospital y distintos espacios comunitarios destinados a personas en situación de vulnerabilidad.

Fuente: diputadosbsas

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